Estructura y orden del currículum

¿En qué orden redacto los datos del currículum? ¿Sitúo primero la experiencia o la formación? ¿En qué casos es más recomendable poner primero la experiencia y en cuáles la formación? Hacer un currículum puede llegar a ser muy complicado. Sabemos que hay que adaptarlo a la oferta y presentar nuestra trayectoria de la forma que más nos interese… pero ¿cuál es el orden del currículum que más me interesa?

Primero, claro, hemos de enmarcar este post en el orden del currículum clásico. No sirve para un currículum de diseño.

Dicho esto, en el currículum, lo que deja claro que es un currículum es la lectura de los apartados que contiene, pero, sobre todo, los datos personales y la foto. Por lo tanto, eso es lo que debería ir siempre primero. Si queréis saber qué datos incluir, os invito a que leáis el post en el que os hablo sobre ello.

Y a partir de aquí ¿qué?  ¿Cuál es el orden del currículum? El orden del currículum es… depende. No os puedo decir un orden concreto. El currículum es una herramienta de marketing en la que comunicamos, de la forma más eficiente posible, nuestra trayectoria y nuestros puntos fuertes como candidato. En función de la oferta o de nuestra trayectoria, aplicaremos un orden u otro.

Vamos a hacerlo fácil… empezamos por los datos personales y acabamos con el apartado “otros datos”, si se quiere incluir. Por el medio está el problema…

¿Qué viene después de los datos personales? Veamos situaciones diferentes y el posible orden. El objetivo será establecer un orden en el que vayamos de lo que más interesa a lo que menos. Es imposible que pueda reflejar todas las circunstancias posibles, así que os recomiendo que complementéis esta lectura con los posts “tipos de currículum” y “cómo adaptar el currículum”.

SITUACIÓN 1: tengo mucha experiencia en mi profesión objetivo pero poca formación relacionada

Orden del currículum

En este caso, después de los datos personales, podríamos empezar con un perfil laboral que resumiese nuestra experiencia laboral y después con la experiencia, pues es el punto fuerte del currículum, en este caso. Después podrían ir apartados relacionados con la profesión: conocimientos (técnicos, informáticos e idiomas), competencias, voluntariado (si tiene que ver con la profesión) … y formación. Si hay una parte de la formación que sí tiene que ver con la profesión objetivo, la podemos indicar primero en un apartado, por ejemplo, de “Formación relacionada” o similar.

Imaginemos que optamos por un trabajo de recepción donde se va a requerir hablar en algún otro idioma y conocimientos informáticos de oficina. Si no tenemos formación reglada relacionada, pero tenemos mucha experiencia, podemos empezar por este apartado y después los idiomas, los conocimientos informáticos y las competencias como la orientación al cliente, por ejemplo. Después podemos indicar la formación complementaria relacionada (formación en atención al cliente, ofimática, idiomas…) y finalmente la formación reglada y otros datos. Si hay parte de la formación reglada que puede tener interés o que es un buen nivel conseguido, podemos subirlo antes en el currículum.

SITUACIÓN 2: tengo mucha formación relacionada con mi objetivo laboral pero poca o nada de experiencia y no es por cambio de profesión

Puede ser el caso de muchas personas que han acabado unos estudios recientemente y tienen poca o nada experiencia. Pueden ser universitarios o estudiantes de CFGS o CFGM, por ejemplo. En estos casos, el orden puede ser:

En este caso, valoramos el objetivo laboral, que establece nuestros deseos y la intención del currículum. Este apartado es muy interesante para dejar clara a intención del curriculum, a pesar de la poca experiencia. En el post enlazado, escribí sobre ello. Por otro lado, remarcamos nuestra formación y las competencias, así ya indicamos cómo somos y qué habilidades y competencias nos serán útiles para el trabajo. Cuando no hay mucha experiencia, puede ser importante basar el currículum en la formación y en qué tipo de trabajadores somos, en nuestras competencias.

SITUACIÓN 3: tengo mucha formación relacionada con mi objetivo laboral pero poca o nada de experiencia relacionada, debido a un cambio de profesión

Este caso se parece bastante a la situación anterior, pero con unos matices.

  • En el objetivo laboral se indica la importancia del cambio en la trayectoria y la motivación en esta nueva profesión.
  • En la experiencia, como sí se tiene suficiente, respecto al anterior ejemplo, pero no está relacionada con el objetivo, se ha de incluir siempre. Eso sí, resaltando aquellas funciones que estén más relacionadas con nuestro interés. Por último, las prácticas formativas también se han de explicar, pero como una experiencia laboral más.

SITUACIÓN 4: Profesiones en las que el conocimiento de idiomas es esencial

Por ejemplo, profesiones de atención al público en lugares turísticos, traductores, redactores… En estos casos, puede ser interesante empezar con el apartado idiomas. El primer orden del currículum que os muestro sería si no tenemos suficiente experiencia relacionada y el segundo, si tenemos experiencia.:

SITUACIÓN 5: Tengo un perfil informático o de diseño web/gráfico o multimedia (también perfiles 2.0)

Pasaría un poco como el orden del currículum de la situación anterior. Sólo deberíamos cambiar el apartado idiomas por el de conocimientos informáticos. Aquí indicaríamos qué programas, aplicaciones o lenguaje dominamos incluso puntuando el nivel de conocimiento de cada uno de ellos. También podríamos declinarnos por un orden u otro del currículum en función de la experiencia o formación.

SITUACIÓN 6: No tengo experiencia y sí una formación, pero básica

En este caso, de nuevo el objetivo laboral y las competencias son básicas. También es importante recuperar toda información que nos pueda interesar, lo que se llama el currículum oculto.

SITUACION 7: Tengo diversas experiencias y poca formación.

En este caso, es bueno dividir las experiencias en sectores e ir cambiando el orden de los bloques resultantes en función de la oferta. En este caso, también tiene que incluirse un objetivo laboral para focalizarse en la experiencia que interesa. Como ya he comentado en otros posts, no tenemos por qué incluir todas las experiencias, pero tampoco podemos quitar experiencias de muchos años, porque nos quedaría un agujero que puede resultar negativo para nuestros intereses.

Ya veis que el orden del currículum puede variar fácilmente en función del objetivo laboral, trayectoria, nuestra experiencia… casos hay tantos como personas… incluso más… así que es muy difícil sintetizar, pero lo he intentado. Si se os ocurre otra situación que no haya explicado, me la decís y os daré mi opinión.

¡Un saludo y hasta el siguiente post!

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