Buscar trabajo es un duro trabajo. Esta crisis que parece que no acaba nunca y esta época con ofertas y demanda cada vez más especializada y exigente para acceder a un puesto de trabajo, ha significado que, para un gran número de candidatos, la búsqueda de empleo sea un camino tortuoso donde se han de enfrentar con el “no” en interminable número de ocasiones. Entonces, puede aparecer el desánimo. La sensación de que nunca llaman, de que sólo encuentra trabajo el que tiene “enchufe” o, incluso, de que las ofertas no existen.

Hemos de ubicarnos en el contexto actual. Por cada oferta hay una gran competencia. Por lo que, estadísticamente, es más difícil que nos llamen.

¿Qué podemos hacer?

Es muy fácil decirlo, otra vivir este desánimo, pero hay que intentar no venirse abajo y mantener una actitud positiva y analista.

Cuando digo analista, quiero decir que, si no nos llaman, pero a otros sí, es por algo. Unos son factores externos (el paro elevado, sectores en crisis, tendencias del mercado…). Pero otros son propios, o factores intedesánimornos. Hemos de plantearnos qué debemos mejorar. ¿Nuestra forma de buscar trabajo? ¿Los canales por los que buscamos (Puede que desconozcamos o no utilicemos algún canal que sería interesante para nuestro objetivo)?¿Nuestro currículum? ¿Nos hace falta formación? ¿Llegamos a la entrevista pero no la superamos?

Puede ser necesario que nos tomemos unas “vacaciones” en la búsqueda de trabajo. Pero sería interesante que estas vacaciones sirviesen para acabar con este desánimo, analizar qué está pasando y qué podemos mejorar. Aquí también os puede ayudar un profesional de la orientación.

En general, ¿qué podemos hacer para no venirnos abajo en la búsqueda de empleo? Os doy unos consejos:

  1. Que la búsqueda de trabajo no centre nuestra actividad diaria. Está bien que tengamos un espacio dedicado a la búsqueda de empleo, pero no ha de ocupar todo el tiempo.
  2. Aprovechar el desempleo para dedicar tiempo a actividades que nos agraden. Compartir tiempo con los tuyos, hacer un voluntariado, algún curso, ir a la montaña, a la playa, hacer deporte… Que estar parado sea falso, que estés activo.
  3. En definitiva, tener una agenda que combine búsqueda de trabajo, tiempo libre, actividades lúdicas y formativas y tiempo con los tuyos.
  4. Comunícate, no te quedes sólo, no te cierres. Habla de tu situación, no sientas vergüenza por ello. Busca a la gente. De esta forma, a veces surgen oportunidades.
  5. Dicho todo esto, afrontemos el apartado más propiamente laboral. Analiza de forma crítica cómo buscas trabajo. Revisa los perfiles de los portales de internet, revisa el CV y la carta de presentación, compara tu perfil con las ofertas… ¿Qué falta?
  6. Fórmate si es necesario. Busca cursos, y si no hay, en internet hay multitud de cursos.
  7. Si es necesario, pide asesoramiento a un orientador o a dos. Está bien tener diferentes puntos de vista.
  8. Organiza tu búsqueda de trabajo. Hazte un horario, una planificación, utiliza herramientas como Symbaloo que te facilite la organización y no te olvides de ningún portal.
  9. Prepárate las entrevistas, no lo dejes todo al azar; conoce bien tu currículum y has de saber vender tu candidatura, conocer tus puntos fuertes y los débiles.
  10. No os inscribáis en cualquier oferta para tener más opciones. Hoy día, el mercado está muy especializado y, a pesar de que creamos que podemos trabajar de dependiente, por ejemplo, se requiere experiencia, idiomas… Si no la tienes, es un handicap, porque otros candidatos sí cumplirán estos requisitos… y tendrán más opciones. Apuntarse a todas las ofertas genera más desánimo, porque aumenta el número de descartes. Mejor inscribirse a las de nuestro perfil, y si hemos de mejorar o formarnos en algo, hagámoslo.
  11. No esperes, haz y hazlo bien. Critícate a ti mismo de forma constructiva. Criticar al otro o al sistema, sobre el que poco podemos incidir, genera impotencia. Tú puedes cambiarte. Al sistema….
  12. Si tienes ganas, una idea y un perfil emprendedor y puedes conseguir o tienes la cantidad que se requiere para la inversión y la puesta en marcha, ahora es el momento, no después, pero hazlo bien. Es un proceso emocional, pero también, y sobre todo, racional.
  13. No te pares. Si es necesario, descansa de la búsqueda unos días, pero que sea para volver con más fuerza. Has de ser consciente de cómo está el mercado laboral y la competencia que hay. Prueba otras estrategias si la que utilizas no funciona. Cambia. Has de intentar ser mejor, ser más proactivo y afrontar el proceso con vitalidad. Como mínimo, que por ti que no quede… y ya llegará la oportunidad. Os podría explicar muchos casos de éxito. Muchos. Y eran perfiles difíciles, por la edad, por la ocupación, por la falta de conocimientos…
  14. Y sobre todo, lo más importante, pero que muy importante… ¡leed mi blog! No. Es broma. Pero es un ejemplo de algo que no podemos perder, el sentido del humor. Muchas empresas contratan sonrisas, contratan a aquellos que les genera más “buen rollo”. Sonreíd. Si os sentís orgullosos de todo lo que hacéis para encontrar trabajo y tenéis tiempo libre para vosotros y para los vuestros, será más fácil.

Para la semana que viene, intentaré postear un test que os podéis pasar para que valoréis vuestra búsqueda de empleo.

Espero que no os aparezca el desánimo.Que paséis una buena semana.