Hoy quiero reconvertir mi blog y recuperar mi faceta de psicólogo, aunque hace algunos años que no me dedico a la clínica. Hoy quiero dirigirme a toda la gente que está confinada y que lo está pasando mal.

Estamos en una situación global complicada. En un momento de crecimiento global del Covid-19, generando mucho dolor en todas las zonas del planeta.

Estamos lejos de nuestra zona de confort. Aunque antes del Covid, no estuviésemos bien, seguro que ahora querríamos estar en la situación anterior. Seguramente os sintáis estresados, preocupados, poco útiles si os habéis de quedar en casa y preocupados si tenéis que salir a trabajad, por vosotros o por los vuestros.

Primero de todo, sois muy útiles haciendo lo que todo el mundo debe hacer: quedaros en casa. Es un ejercicio de amor hacia toda la gente que os rodea, conocida y no conocida. Y es un ejercicio de responsabilidad social.

Al final del post, os propongo 3 actividades que os pueden ayudar a rebajar el estrés, a mejorar la comunicación y la relación con quien estés confinado/a y a mejorar tu propia autoestima.

El confinamiento puede ser realmente duro. Se bromea con el trabajo que van a tener los psicólogos después del confinamiento. Se puede llegar a vivir momentos duros con la familia. Puede que haya familias que estaban rotas antes y la situación actual, lo aflore aún más, aunque… ¿por qué no puede ser lo contrario?

¿Qué tal si aprovechamos el confinamiento en la medida de lo posible?

Nos quejamos a menudo de que no tenemos tiempo para parar… seguro que ahora lo tienes. Y si no lo tienes, quedándote en casa, puede que sea una excusa para no parar. Puede ser un buen momento para meditar, para reflexionar, para dar la vuelta a la tortilla y acercarnos más a nuestros hijos, a la pareja, a nuestros padres.

Entiendo que son momentos preocupantes, no sabemos si tendremos trabajo después, si aumentaran los impuestos, si nos infectaremos, si llegaremos a final de mes… Lo que viene es duro… o puede ser que hayáis tenido una pérdida.

Aprovechad para pensar que queréis hacer, para valorar a quien tenéis al lado, para decir “te quiero a quien no se lo has dicho, de pedir perdón, gracias… Es momento de estar más unido con quien quieres… es momento de pensar en ti, de cuidarte, de valorarte, de quererte… y hacer lo mismo con quien te rodea…

No podemos, de forma individual, cambiar el mundo… pero sí podemos cambiar nosotros. Es lo único que tenemos. Cómo piensas, cómo sientes, cómo actúas…

No hemos elegido esta situación, pero estamos en ella. Depende de cada uno de nosotros sacarle partido.

Y puede que alguien esté pensando, “para ti será fácil”. Yo tengo mis sensaciones contradictorias como todo el mundo. Por un lado me preocupo por mi madre y mi hermano, con la familia con la que no estoy, me preocupo por el trabajo (ahora no tengo nada, claro), por como lo está pasando todo el mundo… pero por otro lado, estoy disfrutando todo el día con mis hijas y haciendo piña con mi mujer. Esa es la vuelta que yo le doy. Y os reconozco que es un sentimiento raro de bienestar en la tormenta. Cada uno ha de encontrar lo que necesita y puede hacer y mejorar ahora.

Y evidentemente, hay malos momentos. Como suele decir Víctor Kuppers, los que no tenemos problemas o sólo tenemos situaciones a resolver, hemos de estar para ayudar a los que tienen problemas. No podemos estar quejándonos si no nos pasa nada o casi nada. En estos días, hemos de estar por quien está mal.

Y aunque suene duro… para los que estáis sufriendo… el dolor, el sufrimiento si ocurre algo malo, hay que sentirlo. No hay que taparlo, minimizarlo… hay que sacarlo y sentirlo, reconocer las emociones que tenéis. Si no, ese dolor se queda dentro, y puede ir a parar a alguna parte de nuestro cuerpo y crearnos problemas en un futuro, o producirnos una actitud negativa.

Todos los duelos tienen sus fases. Pasaréis por incredulidad, no creeréis que es verdad, podéis pensar que ha sido un sueño. Puede que sintáis de repente mucha ira y enojo. Puede que lo dirijáis hacia alguien que no tiene la culpa. Sed sinceros con vosotros mismos y reconoced de donde viene la ira, compartidla con vuestros seres queridos. Y si sois de los que están alrededor, tened más paciencia que nunca.

Por tanto:

  • Aprovechad el tiempo de confinamiento.
  • Con actitud positiva y meditación. También actividad física.
  • No podéis cambiar el mundo, pero sí vuestra actitud y forma de vivir.
  • Si no tenéis problemas, pero sí circunstancias a resolver, no os quejéis tanto y ayudad a quien lo necesite (uno puede quejarse, aunque tenga problemillas, pero para coger fuerzas y estar por quien lo necesita, no para recrearse en los problemas).
  • Y si estáis sufriendo, con dolor, aceptadlo. No lo neguéis o minimicéis. No niegues tus emociones. Detéctalas, acéptalas y piensa sobre ellas.

Os propongo tres actividades que os pueden ayudar.

  • El minuto de relajación. Con este video que descubrí, podéis aprender a calmaros en poco tiempo. Va bien para cualquier situación de estrés. Es para un minuto. Como siempre, lo más importante va a ser tener la predisposición real de estar bien.
    https://www.youtube.com/watch?v=YJBB8ambUdI
  • 10 minutos de escucha activa. Os propongo un ejercicio para aprender a escuchar al otro y poder expresarnos libremente sin miedo a que nos interrumpan.
    Decidid con vuestra pareja, hijo, hija, padre, madre… con aquella persona con la que tengáis algún problema de comunicación o un problema a resolver, que os vais a escuchar durante 10 minutos. Primero habla uno durante 10 minutos y el otro no puede interrumpir, sólo escucha. Después tendrá 10 minutos para decir lo que quiera, en respuesta lo que le han dicho o no. Como quiera.
    Consignas:

    • Se ha de escuchar al otro.
    • No se puede interrumpir.
    • No se puede hacer uso de la comunicación no verbal para contradecir al otro, sólo se escucha.
    • Hay que hablar en calma, sin agresividad.
    • Cuando cada uno acaba de hablar, se analiza cómo os habéis sentido al haber podido hablar sin interrupciones.
    • Si no llegas a los 10 minutos, quédate en silencio, no pasa nada.
    • Habla de lo que te molesta, de lo que crees que se ha de mejorar, no del tiempo.

Después, podéis repetir hacer una réplica de un minuto cada uno, por si os ha quedado algo por decir, y ya está. Probadlo… es muy ventajoso.

  • Listado de competencias y habilidades. En estos días, es fácil venirse abajo. La autoestima se puede ver afectada. Hay quien tiene tendencia a menospreciarse y no valorarse. Cambiemos esta perspectiva. Todos tenemos una parte positiva., pero a veces no sabemos verla. Os recomiendo el siguiente ejercicio:
    Id a este link de mi web.

https://elcandidatoidoneo.com/listado-de-competencias/

Veréis un listado de competencias y/o habilidades. Leéroslas y escoged entre 5 y 10 que creáis que tenéis muy desarrolladas, que os definan en positivo. Y creéroslo. Sois todo eso. Espectacular. No veamos sólo lo negativo. Valorémonos.

 

Espero que os sean de ayuda estas tres actividades, o bien para la convivencia, o para la autoestima o para la tensión y el estrés.

Cuidaos. No salid de casa.

Y gracias al personal sanitario, a los profesionales que participan en el sector de la alimentación, también al personal de limpieza y a todos l@s héroes que siguen saliendo para que tengamos unos servicios mínimos.

Un saludo y nos vemos en breve.