¿Hay preguntas trampa en una entrevista de trabajo?

¿Os habéis llevado alguna vez la impresión, en una entrevista de trabajo, que os están haciendo  preguntas trampa ? ¿O una pregunta con doble intención?

En realidad, no es correcto hablar de preguntas trampa. El profesional de selección no tiene, de entrada, la intención de hacer preguntas para, cazar mentiras que puedan decir los candidatos. O tampoco la intención de poner al candidato en una situación trampa.

Su objetivo es encontrar a la persona ideal para ese puesto de trabajo. Para ello, intenta conocer al candidato.

Otra cosa es que las preguntas que hagan nos puedan resultar difíciles de responder y podamos creer que, en función de lo que respondamos, estaremos más cerca de superar o no la entrevista. Pero no creo que, por ello, se puedan considerar trampa. Para saber qué responder a las preguntas clásicas, en el enlace tenéis algun ejemplo de ellas.

Entonces, por norma general, los profesionales de la selección no realizan preguntas trampa o con doble intención. Pero eso no quiere decir que, en función de la respuesta, las preguntas se puedan convertir en una trampa

El profesional de la selección necesita confiar en el candidato que tiene delante. Hemos de pensar que su figura puede estar en entredicho si se equivoca. Un error puede ser muy costoso para la empresa.

Para confiar, realiza una serie de preguntas para resolver las dudas que tiene del currículum o para conocer la adecuación del candidato al puesto de trabajo. Pero el objetivo de estas preguntas no es colocar al candidato en una trampa, sino, ver cómo resuelve y qué responde.

Evidentemente, siempre hay la excepción que confirma la regla. Un profesional de la selección no debería preguntar con el objetivo de meter en una trampa al candidato, pero como en todas las profesiones, pueden haber excepciones.

De todas formas, sí nos podemos encontrar con un grupo de preguntas que van dirigidas a conocer si la información que ha dado el candidato es correcta. Son las denominadas preguntas de comprobación.

Estas preguntas son sobre el currículum. Concretamente, sirven para conocer la veracidad de los datos incluidos en el currículum. Por ejemplo, imaginad que habéis escrito que tenéis un nivel medio del programa WORD. Ejemplos de preguntas de comprobación serían algo así como: “Usted ha escrito en su currículum que tiene un nivel alto de WORD. ¿Qué es lo que sabe hacer exactamente con este programa? ¿Sabe generar cartas para diversos destinatarios? ¿Sabe generar nuevos estilos de párrafo y fuente y aplicarlos a futuros documentos?”.

De esta forma, podrán comprobar el nivel exacto de WORD. Pero como veis, no es una trampa, es sólo conocer el nivel en este programa. La trampa sería que se haya indicado un nivel superior del que se tiene y, con esta pregunta, puede destapase el nivel real en este programa de edición.

Es habitual encontrarnos con preguntas de comprobación relacionadas con los estudios. De hecho, en una entrevista de trabajo se puede dar una situación negativa si se ha mentido con la formación.

Imaginad que os piden que, para la entrevista, traigáis los títulos que se requieren en la oferta. Si habéis incluido alguno que no tenéis, no podréis justificarlo y habréis perdido toda credibilidad.

Lo más recomendable para este tipo de preguntas y situaciones es, evidentemente, no haber mentido. Mentir en los conocimientos y competencias es muy peligroso, porque si os descubren, dejaran de confiar en vuestra candidatura.

No hay necesidad de mentir. Tenéis que poner en valor lo que sabéis, vuestra experiencia y trayectoria. Pensad en positivo y definid los puntos fuertes.

Por otro lado, es aconsejable que conozcáis perfectamente vuestro currículum vitae y lo sepáis defender en la entrevista. Es habitual que el profesional de selección encuentre errores o desajustes en el currículum.

Mas que una pregunta, también se puede dar una situación trampa en la entrevista. Tiene que ver con los idiomas. Suponed que tenéis un nivel first certificate en el currículum.

Es habitual encontrar que el profesional de selección comente que hará una parte de la entrevista en este idioma, para comprobar el nivel real. Si habéis mentido en el nivel de idiomas, estaréis en una situación muy embarazosa.

Otro tipo de preguntas que pueden parecer trampa, son aquellas relacionadas con conocer realmente si se tiene las competencias necesarias para desarrollar el trabajo. Son las preguntas situacionales. En ellas, se plantea una posible situación problemática para conocer cómo la resolveríais y de qué forma. Por tanto, es una situación para conocer qué competencias pondríais en juego. Un ejemplo sería: “imagina que tu jefe te ha encomendado un trabajo en un tiempo que no crees que se pueda realizar. ¿Se lo dirías? ¿Cómo?

Este tipo de preguntas son complicadas porque sitúan al candidato en una situación futura que se ha de resolver. Requiere de análisis y proyección ante esa situación.

Es conveniente dar una respuesta mostrando competencias que puedan interesar. De nuevo, responder sin dar detalles o con una respuesta corta no es lo correcto. Se ha de demostrar habilidad para solucionar problemas, conocimiento de la situación y de la profesión y habilidades comunicativas.

También, se puede explicar cómo se resolvió en el pasado una situación similar y decir cuál fue el resultado de vuestra acción.

Otro tipo de preguntas que pueden hacer pensar que son preguntas trampa son las preguntas de elección. En éstas, el profesional de la selección da a escoger, por norma, entre dos opciones. Por ejemplo, ¿prefieres el trabajo en equipo o eres muy autónomo trabajando? O ¿prefieres un trabajo con buen ambiente y no muy bien pagado o un trabajo bien pagado, pero con mal ambiente?

Puede parecer que haya una opción buena y la otra mala. En realidad, el profesional de la selección escogerá a la persona idónea en función de todos los datos recopilados durante la entrevista y el currículum. Esta valoración general será lo importante. Más que cómo se responda a una pregunta.

Escoged la opción sincera y desarrollar la explicación del por qué. También es bueno matizar la opción escogida. Por ejemplo, se puede preferir trabajar en un ambiente agradable, aunque se gane menos, siempre que sea un salario que cubra las necesidades.

En definitiva, tenéis que estar preparados para todo tipo de preguntas que os puedan hacer. Puede que alguna de estas parezca que las formulan para haceros caer en una trampa, pero no es así. Siempre van a querer detectar a la persona idónea para el puesto de trabajo.

El objetivo del profesional de la selección no va a ser, por norma, ponerte en una situación incómoda. Su objetivo es encontrar a la persona ideal.

Por este motivo, recomiendo que no acudáis a la entrevista pensando que os van a formular preguntas trampa. Este pensamiento, puede ir en contra vuestra, pues os sitúa a la defensiva y podéis mostrar más resistencia en la entrevista, en lugar de estar atentos y cooperativos.

Y hasta aquí el post de hoy.

¿Y vosotros? ¿habéis pensado alguna vez que os hacían preguntas trampa en la entrevista? ¿Cuáles han sido?

Un saludo y hasta el próximo post.

Deja un comentario