ÉXITO EN LA ENTREVISTA (2): PREJUICIOS Y RESISTENCIA

La entrevista de trabajo nos resulta a muchos incómoda. Nos saca de nuestra zona de bienestar. Nos evalúan y nos dicen si nos escogen o no. ¿Cuántas veces habéis pensado…?:

–          Esto de la entrevista no sirve de nada.

–          Seguro que ya tienen a la persona seleccionada.

–          Que me pongan a trabajar y verán qué sé hacer

–          Hacen preguntas muy absurdas.

–          La mayoría de las ofertas son falsas

–          Sólo buscan a… (cualquier perfil que no sea el mío, sea  por edad, experiencia, formación).

–          ¿Para qué quieren el currículum de nuevo, si me apunté por infojobs?

Todo ello son pensamientos negativos y prejuicios que lo que hacen es enfrentarnos al técnico de selección. Son actitudes de resistencia. Resistencia a una entrevista  o a un entrevistador que  valora si eres o no el candidato idóneo. La idea profunda de “¿quién eres tú para evaluarme?” flota muchas veces por la entrevista.resistencia

Ante una situación nueva, incómoda, donde nos sentimos evaluados y hemos de mostrar que somos válidos, surgen muchas inseguridades. El cerebro defiende a nuestra persona enviando mensajes tipo lo que he escrito antes para defenderlo y culpar a lo ajeno, salvaguardando a la persona y su autoestima.

Pero si queremos trabajar, estas ideas van en contra del objetivo, tanto cuando aparecen durante la búsqueda de trabajo como durante la entrevista. Hemos de desecharlas porque nos colocan en una actitud que no es correcta dificultando el feeling con el entrevistador.

¿Cuánto desearía cobrar?  Y uno piensa, “qué tontería de pregunta, ya sabrán cuánto pagan”.  Esta es la idea que envía el cerebro para defendernos. Lo que ocurre es que nos incomoda porque si nos pasamos, puede ser que nos descarten porque no llegan, y si tiramos a la baja, nos descartan porque no nos valoramos lo suficiente. ¿La respuesta correcta? Prepararse la entrevista. En el siguiente post hablaré de ello.

A esta pregunta, respuestas que denotan resistencia:

–          No sé.

–          Por  cobrar, cobraría 100000€

–          Estoy seguro que ustedes ya saben lo que pagarán.

Hay personas que se enfadan con esta pregunta y se resisten a responder o recurren a la ironía o al enfrentamiento.

Otra pregunta que genera resistencia es la de: ¿por qué le debo contratar a usted y no a otra persona? Entre líneas sería, dígame sus puntos fuertes. Pero muchos se enganchan y dicen que no conocen a los demás candidatos.

No sólo aparece la resistencia por las preguntas, también por el propio proceso. Uno se presenta a la entrevista con desconfianza, sin habérsela preparado, inseguro, enojado y escéptico, o bien porque nunca le habían llamado o porque no ha superado las últimas entrevistas. Para salvarnos, el cerebro sitúa, en ocasiones, y con diversa frecuencia en función de cada persona, el control de la situación afuera: es el mercado laboral el que nos hecha y no que nosotros no hayamos hecho algo bien durante el proceso. Con esto no quiero decir que siempre sea “responsabilidad” del candidato, pero sí que a veces nos cuesta adaptarnos a los nuevos tiempos, al nuevo mercado laboral y a la nueva forma de buscar trabajo.

También genera resistencia que el entrevistado sea menor o no sea un experto en la profesión de la oferta. Me he encontrado muchos comentarios respecto a mi edad en una entrevista con profesionales mayores que yo. Cuidado con la soberbia como efecto también de la resistencia de que te entreviste alguien más joven. La entrevista puede ser para una oferta con un superior más joven. Igualmente, un comentario despectivo, por más que se haya dicho con finura, hace que se cuente tu candidatura con un punto menos, o que quedes totalmente eliminado.

¿Qué se puede hacer contra la resistencia? Muy fácil decirlo, difícil de hacer. Pensamiento más positivo (en otro post explicaré qué actitudes ayudan). ¿Cómo se consigue? Con más seguridad. Con más formación. Con más preparación de la entrevista. Sabiendo venderse. Sabiendo buscar trabajo (sinceramente, no conozco casi nadie que busque trabajo de forma excelente). La información es poder, da seguridad y elimina los prejuicios o las ideas generales negativas que se dan sobre los procesos de selección. Ideas que sirven para no afrontar el cambio por miedo a que nos ponga delante de nosotros la evidencia de que hay algo que no estamos haciendo bien.

Espero que haya sido de vuestro interés y en el siguiente post, como ya he dicho, un 50% del éxito de la entrevista: la preparación de la entrevista.

Un saludo

4 pensamientos sobre “ÉXITO EN LA ENTREVISTA (2): PREJUICIOS Y RESISTENCIA

  1. Hola,

    Con respecto a la pregunta por qué debo contratarle a usted en lugar de a otro candidato, tal vez sería mucho mejor preguntar directamente por los puntos fuertes. En el mundo del marketing es vital conocer muy bien a la competencia para poder diferenciarse, por tanto yo creo que esa pregunta está mal planteada.

    Con respecto al sueldo, ahora se pegunta en el minuto 1 y con muchas más frecuencia que antes. El candidato puede pensar que con esa pregunta se está buscando al candidato más barato.

    Son muchos los que pensamos que en los procesos de selección se hacen preguntas un poco absurdas. Los técnicos de selección sabrán muy bien la razón para hacerla, pero veo que en ocasiones pueden confundir al candidato por desconocer el motivo real de la pregunta.

    En definitiva, parece que candidato y entrevistador a veces hablan distintos lenguajes, sobre todo porque el uno desconoce la profesión del otro, y viceversa.

    Un saludo

    • El por qué de las preguntas, es algo que muchas veces se ha planteado entre los compañeros de profesión. Cada uno tiene su manual de preguntas. Los hay que no tienen ninguna y, en función de cómo va la entrevista, preguntan lo que creen que han de preguntar, pero puede que no vuelvan a repetir la misma pregunta en tiempo.
      Aún así, siempre hay un manual de preguntas que se pueden hacer y del que muchos entrevistadores tiran, o bien por falta de experiencia, o bien por comodidad. Prefiero los entrevistadores sensibles al aquí y ahora que preguntan en función de cómo va la entrevista.
      Evidentemente, siempre habrá preguntas que tengas que hacer por las características y necesidades del puesto.
      De nuevo, un saludo Sonia y gracias por comentar y aportar al blog.

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