Cómo trabajar nuestra red de contactos para conseguir empleo

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Hemos escuchado más de una vez que la mayoría de trabajos no llegan a publicarse (acorde al 70-80% de los trabajos). Entonces… ¿cómo llegar a ellos?

En primer lugar, hemos de pensar que estos trabajos se cubren de diversas formas:

  1. Recolocando o promocionando a alguien de la propia empresa (en un alto porcentaje, se utiliza este método).
  2. Llamando a personas con las que se ha trabajado y se confía.
  3. Poniéndose en contacto con alguien del entorno próximo.
  4. Dando voces a amigos y trabajadores por si saben de alguien.
  5. Mediante carteles en el propio establecimiento (muy propio de comercios). Este caso podría no llegar a estar aquí porque, en cierto modo, se publica.
  6. A través de la búsqueda de perfiles por las redes de forma directa (también en un alto porcentaje, actualmente) o por la búsqueda de perfiles en los portales sin llegar a publicar la oferta.

Desde el punto 2 hasta el 5, son apartados donde hemos de trabajar los contactos “físicos” para poder llegar a ellos. El punto 6 hace referencia al networking online.

Y es que, hemos de tener en cuenta que los contactos, hoy día, se cuidan tanto en la red como de forma física. Sobre la primera forma de contacto, ya hablé de ello en un post sobre Linkedin. Sobre la segunda centraré mi post de hoy, aunque está muy ligada también a la red social.

Con el boom de las redes sociales, nos hemos olvidado de trabajar con los contactos de forma directa. Error muy grave si queremos llegar a ese porcentaje de ofertas que no se publican.

Pensemos en el segundo punto: Cuando llaman a personas con la que ya se ha trabajado. Si sabemos que esto es así en muchos casos, hemos de tener muy en consideración a antiguos compañeros de trabajo y jefes. No podemos olvidarlos y hemos de intentar mantener relación. Podemos añadirlos en Linkedin, llamarlos de vez en cuando, quedar…

El segundo, tercer y cuarto apartado nos obliga a que nuestro entorno sepa que estamos buscando trabajo. Hay personas que son muy prudentes con esto. Les da cierta vergüenza u opinan que es pedir limosna o parecer interesado. Seamos claros y sinceros. No se trata de ser falsos con ciertas personas. Se trata de interesarnos por ellas e, incluso, no pedir nosotros que nos recuerden cuando sepan de alguna oferta, sino de nosotros ofrecer algo primero. Es como en Linkedin: ofrece y ya te llegará. Eso sí, podemos dejar claro nuestra situación laboral y nuestro objetivo profesional.

Tenemos que dar voces. Es obligatorio. Pero también deberíamos haber sembrado o sembrar ahora.

Las voces las podemos dar de diversas formas:

Directamente. Aprovechando una quedada, por ejemplo.

Por red social: conversando con alguien y le comentas la situación…

Por mail. Y aquí me paro y analizo un poco más este tema muy dejado de lado, por norma.

Pensad una cosa. En Linkedin, la base está en tu red de contactos. A más contactos de primer nivel, más de 2º y de 3º, que acaban siendo tu red de alcance, sumándole además los grupos. Todos ellos son tu red, o sea, los que pueden ver tu perfil y saber de ti, o interesarse…

¿Cuántos contactos tenemos en el correo? ¿100, 500, 1000? No digo que les enviemos un mail a todos, podemos escoger, pero… ¿y si enviamos a un buen número de ellos, bien escogidos? Imaginad enviar un mail a 200 contactos… Casi nadie lo hace. Si saben de alguna oferta de tu perfil, te lo harán saber.

¿Qué debería poner ese mensaje? Algo así como:

“Buenos días.

Quería comentaros que desde enero me he quedado sin trabajo. Si sabéis de alguna oferta de mi perfil () os agradecería mucho que me lo comunicarais. Igualmente, si os puedo ayudar en algo, ya sabéis donde estoy.

¡Gracias de antemano y un abrazo muy fuerte!”

Y cierras el mail con una firma (si es de wisestamp, mejor que mejor) donde aparezcan tus datos de contactos, redes sociales (como mínimo Linkedin), perfil laboral-profesión y nombre, evidentemente.

Así de sencillo. Luego podemos cambiar el cuerpo del mensaje en función de si son amigos o  conocidos o empresas o antiguos jefes.

Es muy importante que el mensaje, sea por mail, por red social o por contacto directo, quede claro qué es lo que buscamos (profesión, condiciones…). No hemos de dar pena o lástima ni pedir. Es simplemente que, si saben de alguna oferta relacionada, te lo digan.

En ocasiones no hace falta contactar para que se sepa que estás buscando trabajo. En las redes sociales puedes, por ejemplo en Twitter, fijar un tweet sobre tu perfil laboral indicando que estás buscando trabajo. O en Facebook, indicarlo en tu estado. Como ya he dicho anteriormente en un post sobre Linkedin, no soy muy amigo de hacer lo propio en esta red.

Sería muy interesante además, crear nuestra marca profesional en las redes, para que se reconozca fácilmente nuestra profesionalidad y lo puedan ver siempre que nos visiten por cualquier motivo:

  • Linkedin con un buen perfil y una alta participación en grupos.
  • Twitter específico para nuestra profesión si es necesario (o sea, si nuestra profesión es muy técnica, innovadora, social o específica y podemos ir twitteando novedades del sector/profesión, conferencias, noticias…). Podemos poner información sobre nuestro perfil laboral en el perfil de Twitter. Ver post sobre ello.
  • Blog sobre la profesión si es necesario.
  • G+ específico para la profesión con participación en comunidades…
  • Facebook con la información, fotos… bien filtrada y privada.

Y para finalizar, recordaros algo muy, pero que muy importante. Agradece siempre y, una vez conseguido el empleo… sigue cuidando tus contactos.

Un saludo

Un pensamiento sobre “Cómo trabajar nuestra red de contactos para conseguir empleo

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